Un usuario del iPhone, escribiendo un SMS con éste.

Un usuario del iPhone, escribiendo un SMS con éste.

Siempre está bien saber los servicios por los que te cobran, y sus correspondientes límites. En el caso de los SMS (en inglés: Short Message Service, traducido: Servicio de Mensajes Cortos), el límite de caracteres (letras, símbolos, espacios, números…) es de 160, siempre que se utilice el protocolo GSM 3.38 (el habitual).

En cambio, cuando en un mensaje escribimos caracteres como la cedilla [ç], el signo de apertura de exclamaciones [¡] o de interrogaciones [¿], la a con cualquier acento [á, à], la i, la o o la u con acento cerrado [í, ó, ú] u otros caracteres, se fuerza a que el mensaje sea codificado en Unicode y, por tanto, el límite será de 70 caracteres, en lugar de los 160.

Y esto, ¿qué significa para el usuario final? Pues un incremento del precio de hasta el 300% (el triple). Pongamos un ejemplo. El siguiente mensaje contiene 147 caracteres y no dispone de acentos en la i/a/u/o (sí tiene una ñ, pero minúscula):

Buenos dias. Le envio este mensaje para informarle de que mañana no podré estar presente en mi puesto de trabajo por motivos personales. Lo siento.

Este mensaje, por tanto, será facturado como un solo mensaje (147 < 160). En cambio, el siguiente mensaje sí cuenta con acentos cerrados en las íes:

Buenos días. Le envío este mensaje para informarle de que mañana no podré estar presente en mi puesto de trabajo por motivos personales. Lo siento.

Y aquí llega el problema. Este mensaje, simplemente por tener dos acentos, será facturado como 3 mensajes diferentes y por tanto el precio se triplicará, ya que 147 = 2 mensajes de 70 caracteres + 1 mensaje de 7 caracteres.

Para consultar si las letras que sueles escribir entran dentro del alfabeto GSM (de 137 caracteres) o no, consulta la tabla del alfabeto (en inglés).