Llama a un experto porque desaparece el WiFi de su vecino
En Estados Unidos, existe un programa de radio llamado Tech Guy del cual se encarga Leo Laporte, donde se comentan temas y problemas relacionados con la tecnología en general. Hace unos días, el programa recibió la llamada de una mujer bastante enfadada porque el punto de acceso WiFi “linksys” al que se conectaba había desaparecido tras pudiéndolo usar durante un año y medio.
Laporte comienza, antes de nada, con una pregunta tonta a simple vista, pero que resuelve todo el problema: ¿Es usted la dueña del punto de acceso?, a lo que la mujer le responde que no:
- Let me just a silly question: you have a wireless access point, to begin with?
- Well, it desappeared, so I’m trying to…
- But, but… you own one, right?
- No, no.
- Ok, ok, so if you want WiFi you have to contract with the Internet service provider.
- I know that!
- But, did you do that? You were using somebody’s else WiFi.
- Not uncommon for Internet users.
- Not… legal.
Para aquellos que no saben mucho inglés, su traducción sería más o menos así:
- Déjame sólo una pregunta estúpida: ¿tú tienes un punto de acceso inalámbrico, para comenzar?
- Bueno, desapareció, así que estoy intentando…
- Pero, pero… ¿tú tienes uno, verdad?
- No, no.
- De acuerdo, de acuerdo -y comienza a reír-, así que si quieres WiFi, debes contratarlo con un proveedor de servicios de Internet.
- ¡Ya lo sé!
- Pero, lo hiciste? Estabas usando el WiFi de otro.
- No es raro para algunos usuarios de Internet.
- No es… legal.
Después, Leo comenzó a explicarle todos los riesgos a los que se estaba sometiendo por utilizar una red inalámbrica desprotegida. En el caso de que usaba algún servicio con inicio de sesión desencriptado, como por ejemplo algunos servicios de correo electrónico (otros, como Gmail o los bancos, sólo permiten conexiones encriptadas, así que por tanto no había riesgo), cualquier persona con acceso a esa red, fuese o no el dueño, podría captar su contraseña y entrar como si fuera ella.
Además, le recordaba que si desea acceso a Internet, no tendría que haber comprado un receptor más potente WiFi -que es lo que hizo- sino que debería haber invertido ese dinero en acceso a Internet con algún proveedor de Estados Unidos, país donde los precios de acceso a Internet comienzan en unos 15 dólares mensuales, lo que aquí serían unos 10 u 11 euros.
Podéis escuchar todo el diálogo, de unos 5 minutos, en el vídeo anterior.
Vía » Acceso Directo
| Imprimir artículo | Este artículo fue publicado por José A. Ballester el 28 febrero 2010 a las 16:28, y está archivado en Internet, Noticias. Sigue las respuestas a esta entrada a través de RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio. |


